llego al hogar
la casa luminosa con ventanas de colores
el azul de jamaica
los azulejos lavanda
el aroma a alguna hierba
que las señoras de antes usaban
para perfumar placares
llego por fin al hogar
lleno de animales abandonados
por cuidar
donde dos gatos anaranjados
salen a mi encuentro
y reparto pikitis
en narices rosadas
llego finalmente al hogar
por puta vez al hogar
donde me hamaco hasta el cielo
y paseo junto al tata
y canto una canción con el nono
y le robo un caramelo
y buba me peina la larga cabellera
lacia
hasta que por fin
tranquila y segura
a la sombra de un laurel
me duermo
con esta imagen eterna
llenándome la mirada.
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Saturday, October 24, 2009
Tuesday, August 25, 2009
Opus Canis

busco mi manada en esta tierra sin marcas
a veces encuentro una negrura
que se me parece

...encuentros fortuitos que se deslizan como viento
oh, camaradas
oh, viejo de barbas que se cantan a sí mismas
oh, joven de melenita corta y un pañuelo dorado
como las arenas
como el viento
como nuestras manos

busco en los espejos de la vida
en las superficies reflectantes del mundo
en los tesoros abandonados
siempre ignorando
el valor del propio nombre
del gesto único
y de la avidez innata

espero a la sombra de mi sombra
y a la luz de esta mirada
perra fiel a la tierra que amanece
a la esperanza de lo incierto

a veces algún extranjero
visita
nuestras tierras
Thursday, August 6, 2009
res extensa
estoy decidida a vivir la vida extensa
procurarme los cuidados que nadie me dará
sobre todo
el derecho a contemplar cómo nace la belleza
en la poca o mucha materia
que caiga entre mis manos
estoy decidida a aceptar este camino abierto
que en verdad es solamente una tierra sin marcas
bajo el dibujo audaz que traza mi mirada
la senda hacia el horizonte de mis sueños
voy a entregar el alma a los ciclos
a los años que me esperan
hundiré las manos en la tierra
los pies en el barro
la cara en la almohada de la siesta
abandono en este instante las letras capitales
de mi propio palacio congelado
desafío y me rebelo ante tu vaticinio de muerte
la ascensión a los cielos de tu complacencia
-tu feroz parche-
NO ME QUEDARÉ AQUÍ INMÓVIL
sentadita
rodeada de ojos que me llaman
sin amarme
HE DECIDIDO ENVEJECER
-he decidido dar pelea-
procurarme los cuidados que nadie me dará
sobre todo
el derecho a contemplar cómo nace la belleza
en la poca o mucha materia
que caiga entre mis manos
estoy decidida a aceptar este camino abierto
que en verdad es solamente una tierra sin marcas
bajo el dibujo audaz que traza mi mirada
la senda hacia el horizonte de mis sueños
voy a entregar el alma a los ciclos
a los años que me esperan
hundiré las manos en la tierra
los pies en el barro
la cara en la almohada de la siesta
abandono en este instante las letras capitales
de mi propio palacio congelado
desafío y me rebelo ante tu vaticinio de muerte
la ascensión a los cielos de tu complacencia
-tu feroz parche-
NO ME QUEDARÉ AQUÍ INMÓVIL
sentadita
rodeada de ojos que me llaman
sin amarme
HE DECIDIDO ENVEJECER
-he decidido dar pelea-
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la nueva tierra,
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visiones y utopías
Friday, July 31, 2009
Paisajes de la bruja oscura V
sábelo señor sapiente, tú sábelo aquello que escóndeslo cuando no te atreves cuando no te animas cuando que es siempre aunque muy bien sélo que siempre no fluye en estos los Caducos Bosques pero podémoslo llamarlo siempre por ser la larga espera que nos caminasábelo tú señor miedoso
sélo yo la que dice yo y también lo tiene al miedo y aún así no lo me callo
no lo me lo oculto en los Bosques Perennes
no lo hago piedra
ahhh...
los territorios son pura ardienda...
mirad el humo señor que témeslo
mirad el humo
salir
de
mis
palabras.
Seminalia
claro

a veces pasa
en el ciego afán esparcir la semilla del mundo
o de algo
controlar? dejá e'joder con esas cosas!
Sip.
Y ni se te ocurra prohibirme una letra de más
en honor a las antiguas convenciones
porque yo las honro también
y esta es mi manera
es así, nomás

a veces pasa
en el ciego afán esparcir la semilla del mundo
o de algo
controlar? dejá e'joder con esas cosas!
Sip.
Y ni se te ocurra prohibirme una letra de más
en honor a las antiguas convenciones
porque yo las honro también
y esta es mi manera
Cuerpo a cuerpo
...las rodillas manchadas de verde y los ojos manchados de verde y la nariz invadida por el verde, y el mediodía fracasando en su ambición de quemar lo nuevo, oh mirada a lo pequeño del mundo, oh mirada a lo grande de la vida, oh ...

¿quién soy?
¿hay dos?
¿o es una única escena
que se desgaja?
uff otra vez la cosa esta cantandolé a la multiplicidá
nah, digamos lo obvio
¿las conclusiones finales? ¿eso andás pidiendo?
No.
yo la araña
yo la avispa
yo el marco
de flores verdes
yo la luz
del mediodía

¿quién soy?
¿hay dos?
¿o es una única escena
que se desgaja?
uff otra vez la cosa esta cantandolé a la multiplicidá
nah, digamos lo obvio
¿las conclusiones finales? ¿eso andás pidiendo?
No.
yo la araña
yo la avispa
yo el marco
de flores verdes
yo la luz
del mediodía
Wednesday, July 29, 2009
Iremos al mar!

...arados en estos puertos de m...
...digas, no digas, no digas así, qué seríamos sin puer..
esperaremos, cantando cerca de los cangrejales
caminando el agua baja
orando a las aves marinas
y a las de los juncales
el mar vendrá a nosotros
esperaremos, cantando cerca de los cangrejales
caminando el agua baja
orando a las aves marinas
y a las de los juncales
el mar vendrá a nosotros
...tiempo de zarpar, extranjera...
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la nueva tierra,
márgenes,
visiones y utopías
Orillera

camino las orillas
con un pañuelo que ata
mis cabellos
como caballos sin domar
retenidos amorosamente
entre mis piernas
si me quedo quieta
-si tan solo me quedara quieta-
el mar me reclama
me reclama la arena
y me llevan
a su oscuridad profunda y caliente
que también es
un hogar
unacasaunacasaunacasa
cuando camino estas costas
doradas
yo la niña de plata
yo la joven de cortos cabellos
yo una ceja alzada
-esas expresiones que no me dejan nunca-
otracasaotracasaotracasa
estas costas de invierno y verano
los confines
los dragones
la verba sajona
todas las palabras que tejen el sueño
y mis nuevos dioses tutelares
todos
son
de
mar
navegantenavegantenavegante
Los caminos hacia el alba
...entonces empiezo, viajera...peregrina dicen algunas voces
extranjera
extranjera
¿escuchás la música?
...erferencia...radio...
el viento en la cara
salve
el viento en la cara
...claro, te amanecen los ojos esos que tenés y sos como el rey de esta tierra
¿te amanece el cuerpo?porque yo sí
¿te amanecen los sentidos?
¿irás hacia esa feroz luminiscencia?
ojos verdes
yo sí sigo
uno de los caminos
que llevan al alba
...nexiones fallan pe...
siempre aquí
y esta música
que no cesa
Monday, July 27, 2009
Y nadie leerá II
La niña tiende los brazos a la nada.
La nada es una sutil luminiscencia que le habla
De un pasado
Que no recuerda.
O sí
Recuerda
La luz que impregna su cuerpo
De ansias y promesas
La sombra que le duele
En el pecho
Y la eterna oquedad
De la ausencia y la
Extrañeza
Cada vez que intenta
Ir más allá
Del alba.
La nada es una sutil luminiscencia que le habla
De un pasado
Que no recuerda.
O sí
Recuerda
La luz que impregna su cuerpo
De ansias y promesas
La sombra que le duele
En el pecho
Y la eterna oquedad
De la ausencia y la
Extrañeza
Cada vez que intenta
Ir más allá
Del alba.
Monday, July 13, 2009
Sunday, July 5, 2009
Paisajes de la bruja oscura III
de todas las que participaron del encuentro
jamás imaginó ser la que emprendería la marcha
jamás imaginó que vería la pobreza de ese hombre y
por primera vez
no intentaría remediarla
fue simplemente escuchar a lo lejos el chasquido de la espada
anticipar los malabares de un par de espaditas gemelas
y las correrías de una niña desnuda y en celo
que debe ser protegida del mundo
hasta que el mundo se encuentre a salvo de ella
ah
la bruja oscura le agradece
porque no es la soberbia lo que la aleja de ese cuarto
en la nada y con un hombre
la aleja la niebla de las celebraciones adolescentes
la aleja el recuerdo del horizonte marino
la aleja el olor a miedo de ese cuarto
y la aleja la coraza de hielo que tan bien conoce
ella siempre desde este lado de los Caducos Bosques
porque claro
su pregunta
la de ese hombre
la que no dice
la que dice cuando dice que hace su voluntad con aquello que posee
esa pregunta callada y llena de miedo es
¿y si no merezco poseer
nada?
la bruja oscura agradece la luz
que de esa pregunta
emana
y se va detrás de caravanas peregrinas
a re-enseñar los haceres y desarmar las miradas
que están al nacer
en la nueva tierra
jamás imaginó ser la que emprendería la marcha
jamás imaginó que vería la pobreza de ese hombre y
por primera vez
no intentaría remediarla
fue simplemente escuchar a lo lejos el chasquido de la espada
anticipar los malabares de un par de espaditas gemelas
y las correrías de una niña desnuda y en celo
que debe ser protegida del mundo
hasta que el mundo se encuentre a salvo de ella
ah
la bruja oscura le agradece
porque no es la soberbia lo que la aleja de ese cuarto
en la nada y con un hombre
la aleja la niebla de las celebraciones adolescentes
la aleja el recuerdo del horizonte marino
la aleja el olor a miedo de ese cuarto
y la aleja la coraza de hielo que tan bien conoce
ella siempre desde este lado de los Caducos Bosques
porque claro
su pregunta
la de ese hombre
la que no dice
la que dice cuando dice que hace su voluntad con aquello que posee
esa pregunta callada y llena de miedo es
¿y si no merezco poseer
nada?
la bruja oscura agradece la luz
que de esa pregunta
emana
y se va detrás de caravanas peregrinas
a re-enseñar los haceres y desarmar las miradas
que están al nacer
en la nueva tierra
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visiones y utopías
Señora de la nueva tierra
La mujer arrastra la espada por los pastizales y deja un rastro de hierbas partidas. Se cansa de jugar, limpia su espada con la misma mano con la que sostiene la funda. Y esconde su filo.
La mujer con espada suspira, y nada más diferente a los suspiros de las damas en espera. Su suspiro es el hálito del mundo y las alitas de la vida.
Mira a su alrededor. Están ellas y está la niña. Todas trabajando en sus tareas fantásticas de creación del universo. Especialmente la niña: encarna la promesa que debe ser atesorada, cuidada y brindada solamente a los ojos que saben ver sus nacimientos, soportan la fuerza de su entrega y comprenden el sacrificio que hace falta para que el milagro continue.
La mujer con espada mira a lo lejos. Ve a los extranjeros traspasando los límites de su tierra. Apoya la mano en la empuñadura, pero no se altera. Sabe que los motivos son muchos. Sabe que tendrá que seleccionar con paciencia. Y sabe que en ese tránsito aprenderá más que cualquiera de esos hombres temerosos de probar su valía con otros hombres.
Se pregunta por qué le tienen tanto miedo a la nueva tierra. Por qué no saben que conquistar una tierra no es depredarla. Que una buena tierra ha de ser cuidada, porque otros la codician y porque si es verdaderamente buena, nunca dejará de parir mundos. Nunca dejará de estar llena. Siempre será el hogar, la vuelta a casa.
Ellos, pequeños depredadores temerosos del apego. Ellos ni se acercan a una tierra que para ser conquistada exige cuidado, tiempo y profunda entrega.
La mujer con espada suspira, y nada más diferente a los suspiros de las damas en espera. Su suspiro es el hálito del mundo y las alitas de la vida.
Mira a su alrededor. Están ellas y está la niña. Todas trabajando en sus tareas fantásticas de creación del universo. Especialmente la niña: encarna la promesa que debe ser atesorada, cuidada y brindada solamente a los ojos que saben ver sus nacimientos, soportan la fuerza de su entrega y comprenden el sacrificio que hace falta para que el milagro continue.
La mujer con espada mira a lo lejos. Ve a los extranjeros traspasando los límites de su tierra. Apoya la mano en la empuñadura, pero no se altera. Sabe que los motivos son muchos. Sabe que tendrá que seleccionar con paciencia. Y sabe que en ese tránsito aprenderá más que cualquiera de esos hombres temerosos de probar su valía con otros hombres.
Se pregunta por qué le tienen tanto miedo a la nueva tierra. Por qué no saben que conquistar una tierra no es depredarla. Que una buena tierra ha de ser cuidada, porque otros la codician y porque si es verdaderamente buena, nunca dejará de parir mundos. Nunca dejará de estar llena. Siempre será el hogar, la vuelta a casa.
Ellos, pequeños depredadores temerosos del apego. Ellos ni se acercan a una tierra que para ser conquistada exige cuidado, tiempo y profunda entrega.
Thursday, July 2, 2009
Princesa al alba jugando en el jardín

la escena precintada

the crossing line

grain in the rain

waiting for the sword to be given

the witch is born
Monday, June 29, 2009
Los paisajes de la bruja oscura: visita a las Tierras de Arian
Renuncio a evocar su lenguaje, que más que un lenguaje es una forma de hablar. Ellos hacen que el puro sonido tenga sentido. Nadie duda de que se duelen cuando hablan. Es tan clara la voluntad de atrapar lo que se escapa, es un esfuerzo tan desesperado y vital, que no puedo más que sentirme miserable cuando no escucho a la gente de Arian.
Renuncio a recrear esas voces, pero no me resigno. Ese hablar ha fragmentado el mío, y sé muy bien que no hay forma de decir que aquí empieza y aquí termina, y mucho menos de decir qué es lo que aquí empieza, y si es que alguna vez termina.
En los Caducos Bosques saben de la distancia entre el golpe y el sonido; saben de un hablar escamado que les dice que es mentira que el golpe duela, les dice que no duele, que no duele...y duele tanto decir una palabra.
¿Qué es lo que se duele? ¿Y contra qué se duele? ¿Y por qué? ¿Quién llena esa distancia? ¿Cómo la llena? ¿Y por qué? Y esto que se escapa, la piedra a la que no me voy a poder subir con los dos pies, ¿qué nombre tiene? ¿qué nombre le daré?
Los otros son los Sapientes, los que dicen como reptiles y tienen la lengua fría de tanto lamer el silencio. Ellos no callan. Hablan dulcemente, como en una caricia, como aceitando los resquicios por donde se pueda filtrar un quejido. Han domesticado a las cosas porque apaciguaron el dolor de los hombres, y sedan sus propias heridas contemplando los Bosques Perennes; de espaldas a los otros que en Arian, saben, y cuánto más saben cuando callan, callar.
Renuncio a recrear esas voces, pero no me resigno. Ese hablar ha fragmentado el mío, y sé muy bien que no hay forma de decir que aquí empieza y aquí termina, y mucho menos de decir qué es lo que aquí empieza, y si es que alguna vez termina.
En los Caducos Bosques saben de la distancia entre el golpe y el sonido; saben de un hablar escamado que les dice que es mentira que el golpe duela, les dice que no duele, que no duele...y duele tanto decir una palabra.
¿Qué es lo que se duele? ¿Y contra qué se duele? ¿Y por qué? ¿Quién llena esa distancia? ¿Cómo la llena? ¿Y por qué? Y esto que se escapa, la piedra a la que no me voy a poder subir con los dos pies, ¿qué nombre tiene? ¿qué nombre le daré?
Los otros son los Sapientes, los que dicen como reptiles y tienen la lengua fría de tanto lamer el silencio. Ellos no callan. Hablan dulcemente, como en una caricia, como aceitando los resquicios por donde se pueda filtrar un quejido. Han domesticado a las cosas porque apaciguaron el dolor de los hombres, y sedan sus propias heridas contemplando los Bosques Perennes; de espaldas a los otros que en Arian, saben, y cuánto más saben cuando callan, callar.
Los paisajes de la bruja oscura (dos)
La mujer mira hacia el horizonte en brumas. Piensa que ése es solamente uno de todos los horizontes posibles. Piensa que esa niebla puede ocultar a los monstruos tan prometidos, los mismos que también la esperan a sus espaldas (por lo tanto, el regreso es un horizonte tan temido como el que más).
Pero no. O bien, se dice ‘Peronó’.
La mujer guarda un puñal de hoja ondulada en la manga suelta de su camisa. Sigue mirando hacia el horizonte brumoso. Ahora que atardece, se pueden distinguir las formas de los dragones sobrevolando los confines. Ella se pregunta qué tan amistosos habrán de ser. Sus ojos destellan un fulgor reptil. En lo profundo desea que puedan reconocer en ella a los de su misma calaña.
Pero no. O bien, se dice ‘Peronó’.
La mujer guarda un puñal de hoja ondulada en la manga suelta de su camisa. Sigue mirando hacia el horizonte brumoso. Ahora que atardece, se pueden distinguir las formas de los dragones sobrevolando los confines. Ella se pregunta qué tan amistosos habrán de ser. Sus ojos destellan un fulgor reptil. En lo profundo desea que puedan reconocer en ella a los de su misma calaña.
Sunday, June 28, 2009
Los paisajes de la bruja oscura (uno)
No es cuestión de luces ni de sombras.
Como una cámara lúcida
Lo que ve depende de su magnífica lente
De las posibles inversiones
Y de las propiedades del mundo que,
En forma tan objetiva como inalcanzable,
Nos rodea.
Lo curioso
Lo inaudito
Es su don:
El poder de ver lo posible
Para luego crearle un camino
Hacia lo cierto.
Como una cámara lúcida
Lo que ve depende de su magnífica lente
De las posibles inversiones
Y de las propiedades del mundo que,
En forma tan objetiva como inalcanzable,
Nos rodea.
Lo curioso
Lo inaudito
Es su don:
El poder de ver lo posible
Para luego crearle un camino
Hacia lo cierto.
Wednesday, January 21, 2009
habitat
mi hogar son las pequeñas acciones
el cuerpo que muevo
mientras se despliega la vida
real
a veces parto o escapo -olvidada de mí misma- tras el momento alucinado en el que golpeo, me caigo y regreso a recorrer una y cada una de las habitaciones de la casa
real
tal vez alguna vez me anime
a traspasar los umbrales
a pleno sol
y con los ojos tejidos de noche
ganar el mediodía
el cuerpo que muevo
mientras se despliega la vida
real
a veces parto o escapo -olvidada de mí misma- tras el momento alucinado en el que golpeo, me caigo y regreso a recorrer una y cada una de las habitaciones de la casa
real
tal vez alguna vez me anime
a traspasar los umbrales
a pleno sol
y con los ojos tejidos de noche
ganar el mediodía
Tuesday, November 25, 2008
Flores blancas
La niña princesa de las
blancas flores
escribe en la pared
(nombre aquél
el que no viene)
Sola en la isla de
los desamparados
un puñado de letras
trae un cuerpo,
ojos azules
que
supieron ver.
(las flores blancas son
jazmines amarillos
en un cuarto envejecido
donde una niñita nos
dice
el porvenir)
Sueña con el
pequeño rey
gran señor de tierras medievales
aprendiz
brujo desencajado
enmudecido
avasallado
el inocente adivino
en la noche por clarear.
blancas flores
escribe en la pared
(nombre aquél
el que no viene)
Sola en la isla de
los desamparados
un puñado de letras
trae un cuerpo,
ojos azules
que
supieron ver.
(las flores blancas son
jazmines amarillos
en un cuarto envejecido
donde una niñita nos
dice
el porvenir)
Sueña con el
pequeño rey
gran señor de tierras medievales
aprendiz
brujo desencajado
enmudecido
avasallado
el inocente adivino
en la noche por clarear.
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